
Desde el pasado 1 de abril, la Operación Renta 2025 dio inicio en Chile, marcando un período clave para muchas personas y empresas obligadas a realizar su declaración de impuestos. Este año las reglas del juego están bien definidas y es crucial entender quiénes deben participar en este proceso.
Para aquellos que perciben un ingreso anual superior a $10.901.628,01 (a menos que provenga de un solo empleador), la declaración es obligatoria. Esto también se aplica a las personas con múltiples empleadores y a los trabajadores independientes que buscan cobertura parcial de seguridad social. Si fuiste uno de los que recibió el Préstamo Solidario durante el 2020 o 2021, también estás en la lista de quienes deben declarar. Además, los emprendedores que iniciaron sus negocios en 2024 tienen que cumplir con este deber. Y, por supuesto, todas las empresas deben presentar su declaración sin excepción.
Sin embargo, la obligatoriedad de la declaración no significa que quienes no están obligados deban mantenerse al margen. Muchos optan por declarar para acceder a beneficios fiscales, como reducciones de interés hipotecario o reembolsos de créditos educativos. Vale la pena investigar estos beneficios, que pueden representar un alivio financiero significativo.
Fechas Importantes y Asesoría Gratuita
El calendario para las declaraciones también ofrece ciertas ventajas. Aquellos que logren presentar sus documentos entre el 1 y el 8 de abril podrán recibir sus reembolsos a más tardar el 25 del mismo mes. Las fechas de reembolso para las presentaciones posteriores se han programado de manera escalonada. Algo importante a destacar es que las devoluciones que superen los 3 millones de pesos se enviarán por correo, mientras que las cantidades menores estarán disponibles para su retiro en sucursales de BancoEstado.
El plazo para realizar los pagos correspondientes se extiende hasta el 30 de abril. Durante todo este mes, las universidades como la Universidad Autónoma y Duoc UC ofrecen servicios de asesoría fiscal gratuita, específicos para aquellos que trabajan por cuenta propia y dueños de pequeñas empresas. Esta iniciativa es un esfuerzo por facilitar el proceso y evitar sorpresas desagradables.
Antes de presentar la declaración, es vital revisar los comprobantes de ingresos, los certificados de inversión y cualquier otra información reportada por terceros. La precisión es clave, ya que los errores pueden resultar en multas y restricciones en el registro con el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Asegúrate de cumplir con las fechas y requisitos para evitar sanciones y utiliza los recursos disponibles para optimizar tu declaración de impuestos este año.
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